Mira que quizás los demás piensan distinto a ti, y que a veces esas opiniones y decisiones que toma la gente no son todas mirando tu ombligo y tu bienestar. Que la gente te hará daño, y tú a ellas, y no se puede evitar en algunos casos. Y ya está, no hay más que pensar. Esto es así. No llores más.